El consumo en Halloween

Cecilio Nieto, Consumo Blanco CON FALDÓNLa fiesta de Halloween se ha impuesto definitivamente en nuestra sociedad. Podríamos decir que es la fuerza del sincretismo; en efecto, sus raíces están vinculadas con la conmemoración celta del Samhain y con la festividad cristiana del Día de Todos los Santos, celebrada por los católicos el 1 de noviembre. Se trata de un festejo secular, aunque algunos consideran que posee un trasfondo religioso con ciertas singularidades, como el consumo de dulces, el famoso truco o trato o los disfraces más variados, además de las hogueras, la visita de casas encantadas, las bromas, la lectura de historias de miedo y el visionado de películas de terror.

Productos variados, como dulces y disfraces sobre todo, se ofrecen a mansalva para su consumo

Los difuntos y el más allá están vinculados inexorablemente con esta fiesta. Y sobre estos dos puntos transcurre, como se observa continuamente en su celebración. Muchas personas están ya en estas fechas previas preparándola, dejándose llevar por los numerosos reclamos presentes en multitud de establecimientos comerciales o anuncios de convocatorias de fiestas. Productos variados, como dulces y disfraces sobre todo, se ofrecen a mansalva para su consumo, siendo en más de un caso motivo para un desembolso de dinero exagerado y la calidad de ciertos artículos de consumo, más que discutible. El ahorro suele estar reñido, erróneamente, con la calidad. Por eso hay que tener un cuidado especial en estos días de celebración tan masiva.

Desde la Unión de Consumidores de la Comunitat Valenciana, queremos trasladar una serie de consejos a las personas consumidoras y usuarias de cara a sus compras para la fiesta de Halloween y lo que es más importante, para vivir esta fiesta con seguridad y habito saludables:

  1. Conservar siempre las facturas, tickets o justificantes de compra para una posterior reclamación. Desde la Unión de Consumidores queremos recordar que dicho comprobante de compra debe contener siempre el nombre del producto, su precio, la fecha de adquisición y el nombre y el CIF (Código de Identificación Fiscal) del establecimiento.
  2. Los disfraces destinados a menores de 14 años son considerados juguetes y deben tener la marca de CE y el nombre y dirección del fabricante, así como las advertencias de uso y un código que permita identificar el juguete. Asimismo, debemos fijarnos en que la etiqueta garantice que los tejidos tienen una combustión lenta y no contienen piezas pequeñas o peligrosas para el menor. Para evitar caídas y/o lesiones el disfraz debe adaptarse al cuerpo del menor y sus accesorios (bastones, espadas, cuchillos…) deben ser blandos y flexibles.
  3. En cuanto a las golosinas y dulces, dosificar las cantidades a consumir así como fomentar el reemplazo de dulces por alimentos como mandarinas, frutillas, plátanos, manzanas, frutos secos etc.
  4. Cuando compre una máscara, fíjese en que está hecha con materiales transpirables, que los agujeros para los ojos permiten una visibilidad completa y que los orificios de la nariz permiten respirar con facilidad.
  5. Si vamos a usar peluca debemos comprobar y asegurarnos de que está fabricada con materiales ignífugos.
  6. Si vamos a usar maquillaje, en su etiquetado debe aparecer, como mínimo, el nombre del producto, el del fabricante, la fecha mínima de caducidad, el número de lote y sus componentes. Es importante que el maquillaje sea hipoalergénico y sobre todo que no contenga plomo, un material tóxico para la piel y la salud. Desde la Unión de Consumidores recomendamos los usados en el teatro. Como precaución, se puede aplicar el producto en una pequeña proporción en alguna parte del cuerpo, como el dorso de la mano, y si al cabo de un rato se comprueba que no ocasiona ningún efecto adverso, aplicarlo con normalidad. Asimismo, postizos como narices, verrugas, barbillas, bigotes, barbas y demás deben estar testados dermatológicamente para no producir alergias.
  7. Si vamos a usar dentaduras o cualquier otro objeto que se introduzca en la boca debemos verificar que no contengan elementos químicos perjudiciales para la salud, pues muchos pueden llevar plomo, del cual ya hemos explicado su toxicidad. Además, las cápsulas con productos viscosos que simulan sangre tienen que estar perfectamente etiquetadas y sus ingredientes deben ser aptos para la salud.
  8. Si nuestra idea es usar lentillas debemos de tener en cuenta que estos accesorios solo deben adquirirse en un establecimiento de óptica y han de ser adaptados y supervisados por un óptico u optometrista. Asimismo, hay que tener cautela con los pegamentos de ciertas pestañas postizas, pues pueden provocar irritaciones en ojos y piel.
  9. También es recomendable comprar preferentemente en establecimientos y comercios adheridos al Sistema Arbitral de Consumo.

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