En apoyo a nuestras hermanas argentinas

Afrodita Ruiz CON FALDÓNHemos tenido noticia de que el Senado de Argentina ha rechazado el proyecto de ley que legalizaría la interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana 14, con 38 votos en contra y 31 a favor y 2 abstenciones. Y por añadidura, el proyecto no podrá ser abordado de nuevo hasta el próximo periodo legislativo en 2019, pudiendo alargarse al 2020.

Nunca las mujeres hemos sido sujetos del pacto político, sino objetos

Una “ola  verde” de miles y miles de mujeres inundaron las calles con el gesto político del pañuelo verde y se movilizaron frente al Congreso. Tras veintidós horas de debate en el Congreso argentino, meses de movilizaciones de grupos de mujeres en las redes y en las calles y años de asociacionismo —pues la reivindicación del derecho al aborto lleva algo más de tres décadas en Argentina— parece ficción que se siga negando lo que debería ser un derecho fundamental en toda Constitución. En 2015 aparece en Argentina el movimiento #NiUnaMenos como un maremoto feminista. Asimismo, los últimos 8 de marzo han sido potentes, sensibilizando con la agenda pendiente que incluía el aborto legal, por lo que el movimiento feminista en Argentina no es una novedad. Lo que pone de manifiesto que en todos los contextos el trabajo de las activistas feministas es sobreabundante y el resultado de su perseverancia muy paulatino, ya que nunca las mujeres hemos sido sujetos del pacto político, sino objetos.

Según la Organización Mundial de la Salud “en los países donde el aborto está completamente prohibido o se permite sólo para salvar la vida de la mujer o preservar su salud física, sólo 1 de cada 4 abortos fue seguro; por el contrario, en los países donde el aborto es legal en supuestos más amplios casi 9 de cada 10 abortos se realizó de manera segura.”

Nosotras defendemos la vida, de ahí que exijamos la interrupción voluntaria del embarazo para erradicar las defunciones de mujeres que abortan clandestinamente

El argumento de las eminencias del patriarcado religioso bajo el lema “ Sí a la vida” interpone trampas patriarcales al instalarnos sistemáticamente —generación tras generación— que la vida vale más que el derecho a decidir de las mujeres. Ante esto, primero; ¿de qué vida estamos hablando cuando aún no se ha formado ninguna criatura? Segundo; nosotras, que formamos parte del movimiento feminista, más muchas personas de muy buena voluntad que han colaborado y algunos “hombres esclarecidos” —expresión de Nieves Simóm, referente en la defensa de los derechos de las mujeres— también defendemos la vida, de ahí que exijamos la interrupción voluntaria del embarazo para erradicar las defunciones de mujeres y mujeres que abortan clandestinamente por no poder disponer de la intervención de un equipo médico especializado. Y siguiendo la línea de la defensa de la vida,  perseveramos por un crecimiento digno para las criaturas que vienen al mundo, lo que sólo se consigue cuando forma parte de un proyecto bien planificado y de unas ilusiones.

La Plataforma Feminista de Alicante —organización con 12 años de antigüedad y a la que pertenezco— se sumó a la movilización “Tren de la Libertad” el 1 de febrero de 2014 en Madrid como respuesta al anteproyecto de ley del Ministro de Justicia Alberto Ruiz Gallardón que reformaría la Ley Orgánica 2010 de Salud Sexual y Reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo, garantizando la objección de conciencia de los profesionales sanitarios entre otras duras restricciones para las mujeres.

Si fueran los hombres los que tuvieran capacidad para gestar, el aborto sería un derecho fundamental en toda Constitución de todo país

La movilización se gestó en Gijón en una reunión entre la Tertulia Feminista de les Comadres de Asturias y la Organización de Mujeres por la Igualdad de Barredos. Madrid fue violeta ya que organizaciones de toda España y de fuera se sumaron a la marcha del “Tren de la Libertad”. En septiempre de ese mismo año, el Ministro de Justicia artífice del anteproyecto dimitió. Asimismo, el gobierno retiró el anteproyecto de ley por no encontrar el consenso suficiente para sacarla adelante. Si nuestra acción tumbó a Gallardón, el aborto en 2019  #seráLey.

Seguramente, si fueran los hombres los que tuvieran capacidad para gestar, el aborto sería un derecho fundamental en toda Constitución de todo país, pero al no ser así las mujeres nos lo tenemos que pelear.

  • Afrodita Ruiz Martínez
    • Licenciada en Historia
    • Documentalista de la Asociación Hechos y Derechos de las Mujeres
    • Partícipe en la Plataforma Feminista de Alicante

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