¡Esto es todo, amigos!

Me han hurtado la posibilidad de celebrar que la Confederación de Empresarios de la Provincia de Alicante (COEPA), llegara a cumplir sus CUARENTA AÑOS.

Alboreaban nuevos años en España. La muerte de Francisco Franco abrió a España a la democracia, encabezada por una monarquía constitucional y con unas autonomías que nacían revueltas entre 1ª y 2ª velocidad (primer encontronazo que no auguraban posteriormente buenos finales, aunque la buena voluntad de los españoles, silencio).

Nacen las asociaciones empresariales en la provincia de Alicante. Una vez extinto el sindicato vertical y a través de estas asociaciones, el 30 de Mayo de 1.978 nace COEPA en su acto constitutivo en el extinto Banco de Alicante, siendo su primera junta directiva presidida por RAFAEL SALA LLOPIS y en su dirección PEDRO BARDISA ROMEU,  MANUEL BONILLA, MARIO FLORES ARROYO, JOSÉ LLORCA SOLER, JOSÉ MARÍA MARTÍNEZ TERCERO MOYA, ELISEO QUINTANILLA, RICARDO SÁNCHEZ RIPOLL Y EMILIO VÁZQUEZ NOVO, la mayoría de ellos ya  desaparecidos.

La voluntad de estos hombres que imprimen a COEPA en sus inicios es la defensa de la España, la consolidación de los puestos de trabajo, la DEFENSA DE LA PROVINCIA, inmensamente rica en fondos, pero tétricamente pobre en consecuencias, y nace con un espíritu aglutinador de voluntades; corregir desavenencias, unificar metas y, sobre todo, poner en valor a nuestra provincia de Alicante.

¿Qué ocurrió posteriormente para que estos principios que estos pro-hombres pusieron en práctica (la mayoría) con los años se viera truncada con otros nuevos dirigentes en un punto de inflexión que comenzó allá por el año de 1994?

Las actitudes soberbias y las ambiciones personales acabaron vendiéndose al poder del gobierno de turno para conseguir sus aspiraciones personales, olvidando los principios de COEPA.

Aparecieron las “ambiciones personales“, las cohortes, las actitudes a veces soberbias y prepotentes, la pérdida del espíritu de “TODOS, PARA TODOS”. Comenzó el “para mí”, no fomentando la unión y la lucha por la economía de Alicante, vendiéndose al poder del gobierno de turno para conseguir sus aspiraciones personales, olvidando los principios de COEPA.

Se sucedieron los presidentes, se acrecentaba el desastre. Esos alicantinos que crearon sus bases con voluntad e ilusión, fueron decepcionados por la nueva ruta de su COEPA, generando un desapego a la entidad y una pérdida de credibilidad de una institución de defensa de la Provincia.

Consecuencia que, llegando a estos últimos años faltos de empresarios alicantinos que, por ese devenir, quisieran volver a sus principios y salvar una institución necesaria.

Hubiéramos hecho más si en nuestra provincia hubiera habido mayor voluntad por salvar a COEPA

La culpa de Valencia, NO. La culpa es nuestra, de los empresarios de nuestra provincia y con la consecuencia ultima para su cierre de los últimos dirigentes, la imposibilidad de comprarla por 1.900.000 euros. Solo me cabe ante lo relatado de estos años atrás, que la administración valenciana actual quedara en sus anales, la desaparición de una institución de casi 40 años, hubiéramos hecho más, si en nuestra provincia hubiera habido mayor voluntad.

Ante todo esto solo me queda decir muy tristemente, COEPA DESCANSA EN PAZ.

Ahora sí, la provincia de Alicante renacerá como ave fénix de las cenizas de la HOGUERA CREMATORIA DE COEPA para, unidos, tener un venturoso año 2018, y ahí estaremos nosotros.

FELIZ AÑO 2018

esto es todo amigos

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